En los próximos días entrará en vigor la nueva ley de nacionalidad para los descendientes de judíos expulsados de España. A lo largo de muchos meses la noticia ha revolucionado los medios de comunicación y las comunidades Sefardíes en todo el mundo. Pero más allá del interés en el pasaporte español, esta ley es una oportunidad para revivir una cultura y un idioma que a pesar de la distancia de la “Madre España”, ha logrado sobrevivir las revoluciones a lo largo de 5 siglos de historia.